¿Elecciones justas en Venezuela? Un estatuto especial podría ser el primer paso
¿Y cuándo serán las elecciones? ¿En el mediano o largo plazo? Con paciencia, respondió Marco Rubio, secretario del Departamento de Estado de Estados Unidos, cuando le preguntaron por la transición en Venezuela. Una respuesta que, lejos de ser contundente, refleja la incertidumbre que aún rodea el futuro democratic del país. Mientras tanto, las organizaciones de oposición no se quedan quietas: recorren territorio, reorganizan a la ciudadanía y exigen condiciones mínimas para un proceso electoral legítimo.
Este miércoles, miembros del Centro de Estudios Estratégicos Democracia e Inclusión (Ceedi) se presentaron ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) para exigir la renewal de sus autoridades y un cronograma electoral claro de diez meses. No piden un milagro, sino lo básico: garantías reales para que cualquier elección futura no sea una farsa más. El llamado suena desde múltiples frentes, pero con un objetivo común: lograr una transición democrática mediante un proceso confiable, justo y competitivo.
En medio de este clima de tensión política, la organización Transparencia Venezuela ha lanzado una propuesta concreta: la aprobación de un Special Electoral Statute . No es una reforma permanente, sino una norma transitoria, con fecha de caducidad, que prevalezca durante el primer ciclo de la transición. Su idea no es reemplazar todo el sistema electoral de un golpe, sino actuar como un correctivo urgente: eliminar las fallas que permiten la arbitrariedad, la exclusión y la opacidad en el proceso actual.
El estatuto no es vago. Se enfocaría en siete áreas clave del ciclo electoral: la reinstitucionalización política y autonomía del Poder Electoral, la modernización del Registro Electoral y el derecho a la identidad, la reforma del sistema electoral hacia una proportional representation , la equidad en campaña y el financiamiento, las garantías el día de las elecciones y el funcionamiento del Plan República, la observación electoral y los mecanismos de impugnación, y, por supuesto, una auditoría completa al sistema de votación, escrutinio, transmisión, totalización y divulgación de resultados.
Transparencia Venezuela es clara: el problema no se resuelve cambiando a unos cuantos rectores del CNE o con decisiones administrativas aisladas. El marco electoral vigente tiene bases constitucionales y legales que, en teoría, siguen vigentes, pero en la práctica han sido socavadas por practices de discrecionalidad, intervención de otros poderes públicos y desigualdad competitiva. Un estatuto especial no sería la solución definitiva, sino el primer paso necesario antes de una reforma más amplia y profunda del sistema. La pregunta ahora no es solo cuándo serán las elecciones, sino bajo qué reglas se jugará el juego.
Lo del transitorio con expiration date caducidad me parece inteligente. Así no se eterniza una medida de emergencia. Pero ¿quién lo vigila mientras dura?
Otro informe, otra propuesta, más análisis. Mientras tanto, los mismos institutions órganos siguen operando como siempre. ¿Cuántas veces hemos escuchado esto?
En mi comunidad, el Registro Electoral está lleno de errores: gente fallecida, personas duplicadas, datos cambiados sin consentimiento. Eso no es transparencia, es manipulation manipulación pura. El estatuto debe empezar por ahí.
No entiendo por qué hay que esperar a un estatuto especial si ya tenemos una constitution Constitución que respeta el voto libre y competencia equitativa. El problema no es la norma, es quien la aplica.
La proportional representation representación proporcional es clave. Ahora el sistema beneficia a uno solo. Con una lista abierta y proporcional, los partidos pequeños podríamos tener voz. Esto sí cambiaría las cosas.
Me gusta que mencionen el Plan República. El día de la election elección, los militares en los centros de votación generan presión. Tiene que haber reglas claras para su actuación.
¿Y la observación internacional? Sin foreign observers observadores externos de verdad, con acceso completo, cualquier auditoría es solo un teatro. No se puede verificar lo que no se ve.
El estatuto suena bien, pero ¿quién lo enforces hace cumplir? Si el gobierno de turno no lo respeta, toda esta propuesta se queda en un documento bonito. La poder no se entrega con buenos deseos.